La confianza entre el neurólogo y el paciente

Paula Bornachea
Paula Bornachea
Paula Bornachea

La figura del neurólogo es otro actor importante en la vida con la esclerosis múltiple. Es fundamental que te sientas cómodo con él/ella, que sientas que está a tu lado, que te escucha en cada momento, que te resuelve los problemas que hayan podido surgir, que te explique el porqué de muchas sensaciones, que tenga en cuenta tu opinión en la toma de decisiones, que responda las dudas, que te ayude a intentar mejorar tu calidad de vida y que, en la medida de lo posible, comprenda por el momento que estás pasando, es decir, que muestra empatía. 

Y que sea accesible, sino ¿qué hacer cuando aparecen ciertos síntomas que no sabes si son importantes, si necesitan cierto seguimiento o si por el contrario, no necesitan ninguna atención? Es esencial que haya una comunicación fuera de la consulta de forma directa, o con su enfermera para todas aquellas dudas y problemas que puedan surgir en la vida diaria. Es una tranquilidad para el paciente, saber que siempre hay alguien ahí para cuando las cosas se puedan torcer y te diga qué puedes hacer. 

Cuando todos estos elementos existen, la relación médico-paciente fluye, repercutiendo de forma favorable a la hora de gestionar tu enfermedad, involucrarte en ella y aprendes a convivir con la esclerosis múltiple. 

Cada paciente busca en el médico una serie de características diferentes: a unos les gustará que sea más simpático, a otros que sepa mucho sobre la enfermedad, a unos que sea más dinámico en la consulta, a otros más serio… En mi caso, aprecio la empatía y sentirme escuchada por encima de todas las cosas. Necesito saber que cuando estoy explicando lo que siento, cómo me encuentro, al otro lado hay alguien, que aunque no pueda sentirlo en primera persona, sepa de lo que estoy hablando dando la misma importancia que se la doy yo en mi vida. Así es como me siento, me abro en canal y cuento lo que pasa, sino, me quedaré callada sentada en la silla de la consulta y me volveré a casa con las mismas preguntas con las que entré sin haber avanzado nada.  
Esta relación tiene que ser colaborativa, empatizar con el paciente es una virtud de las personas difícil de adquirir, mientras que los conocimientos siempre se pueden aprender. Los médicos tienen una versión más teórica de la esclerosis múltiple, nuestra interpretación es más práctica, y juntas, tienen que formar un gran equipo. 

No nos olvidemos que nuestro enemigo es común, y es una enfermedad llamada esclerosis múltiple. 

 

Paula Bornachea

Julio 2018