¿Por qué nos sienta tan bien movernos?

Paula Bornachea
Paula Bornachea
Paula Bornachea

Durante muchos años se decía que el ejercicio físico era perjudicial para las personas con esclerosis múltiple, fundamentalmente por el aumento del calor corporal en el momento de su realización y el cansancio que provoca. Con el paso del tiempo, se ha demostrado que es beneficioso, incluso para vencer la fatiga, pasando a ser una recomendación habitual en las consultas.

En el momento del diagnóstico no practicaba nada de deporte, de hecho, me apunté un par de meses antes a un gimnasio a ver si así me aficionaba un poco, pero nunca ha estado entre mis hobbies favoritos. En su día, me recomendaron natación, andar y yoga. 

Empecé con la piscina, me apunté a un curso de perfeccionamiento para evitar lesiones, y según iban pasando las semanas me fue gustando cada vez más. He tenido temporadas en que por motivos de salud (brotes, estrés, mucho cansancio) lo he ido dejando, pero siempre he acabado volviendo. Nunca me ha importado volver a empezar, comenzar con dos largos, poco a poco, sin pasarse. Pero la sensación de la ligereza en el cuerpo, me ha enganchado, sentir que nada te pesa y que sin apenas esfuerzo mueves cualquier parte es simplemente maravillosa. 

También empecé a andar. Caminatas a paso ligero que me han servido para pensar y reflexionar sobre diversas situaciones y que han conseguido llegar a casa con otros pensamientos. 

Al principio me costó encontrar un equilibrio entre practicar algunos de los deportes mencionados, y seguir con mi vida el resto del día. Como es habitual, cuando se trata de esclerosis múltiple, es difícil llegar a un equilibrio, pero con experiencia, observándote y prestando atención a las señales de tu cuerpo, se puede estar cerca de conseguirlo. 

Nunca me he propuesto metas, ni me lo he tomado como una competición, quizá pequeños hitos personales, de intentar mejorar pero sin presión, sin fijarme en el de al lado. Simplemente poniéndome como objetivo, hacer algo que me puede ayudar a estar bien, o incluso mejor. Además, creo que todos deberíamos tener nuestra rutina de movimiento, sea la que sea, meramente por ponerse el objetivo de moverse. 

Paula Bornachea