Lo cuido. ¿Me convierte eso en su cuidador?

Cuidadores Artículo

La hija que llama y dice: “Papá, se me ha pinchado una rueda, ¿puedes ayudarme?”, y sin dudarlo cogemos las herramientas y nos disponemos a ayudar. O la madre que pregunta: “Hoy no podré ir al súper, ¿puedes pasarte tú cuando estés de camino?”, y a la hora ya estamos en su casa con todo lo que necesita, e incluso algunas cosas que no necesita tanto, para alegrarle el día. Nos preocupamos por los nuestros. Y cuando hace falta, cuidamos de ellos. Sin embargo, cuando se trata de las necesidades de un ser querido con una enfermedad crónica, hay una delgada línea entre “te cuido” y “soy tu cuidador”. En ese momento surge la cuestión: ¿qué significa ser “cuidador” en el siglo XXI?

Cuando oímos la palabra “cuidador”, se nos puede venir a la mente la profesión del mismo nombre: un profesional empleado específicamente para atender las necesidades de cualquier persona que requiera asistencia habitual en su día a día. Estos profesionales asumen un gran número de responsabilidades de distinto grado y están bien provistos y formados para ello1. Sin embargo, este término significa mucho más. Los cuidadores pueden ser adultos que cuidan de otros adultos, padres que cuidan de sus hijos con enfermedades crónicas y viceversa. Estos cuidados pueden suponer ayuda física, apoyo emocional e incluso ayuda económica. Muy a menudo, los cuidados los proporcionan personas que no perciben ninguna compensación económica y no tienen formación para ello2. Al menos el 57 % de los cuidadores asiste en tareas médicas, aunque solo el 14 % de ellos ha recibido formación3.

Entonces, ¿cuál es la definición frecuente de “cuidador”?

Un cuidador es una persona que cuida de otra sin percibir una retribución económica. La persona a la que cuida puede estar enferma, ser de edad avanzada o tener una discapacidad y puede ser un miembro de la familia, un amigo o una pareja sentimental. Además, un cuidador puede invertir un par de horas a la semana o más ocupándose de sus necesidades4.

Esposos, esposas, madres, padres, abuelos, hijos, amigos… Cualquiera podría tener que asumir la función de cuidador de un ser querido en cualquier momento. Por lo tanto, no es de extrañar que tres de cada cinco personas lleguemos a ser cuidadoras en algún momento de nuestras vidas4. En casos como estos, es muy común no considerarnos cuidadores. En función de la enfermedad, las necesidades de los cuidados podrían cambiar de forma gradual con el paso del tiempo. Ayudar con pequeñas tareas se convierte en ayudar con la mayoría de las tareas diarias y puede convertirse en algo instintivo, lo que significa que a veces las personas que prestan los cuidados no se ven a sí mismas como cuidadoras, ni tampoco los ven como tal los seres queridos a los que cuidan2.

No obstante, aceptar que somos cuidadores es más fácil de decir que de hacer, ya que el aspecto cultural puede influir en ello. En algunos países asiáticos, asistir a parientes de edad avanzada que necesitan cuidados está arraigado en la sociedad. Varias generaciones de la familia crecen bajo un mismo techo, por lo que ayudar con las necesidades de los más mayores es una parte del día a día desde una edad muy temprana. ¡En China se recoge incluso en su legislación5!


Ahora bien, quizá te estés preguntando: “¿Por qué es tan importante? Sí, cuido a la persona que me importa, ¿en qué va a cambiar la forma en que me defina?” Y es que en este aspecto es donde se podría desaprovechar el acceso a las ayudas económicas y al apoyo educativo, psicológico y práctico. De hecho, el 75 % de los cuidadores sienten que no tienen la preparación necesaria para hacer frente a sus responsabilidades6. Por tanto, nos puede beneficiar en gran medida reconocer la importancia de la función que desempeñamos en la vida de nuestro ser querido.

Cuidar de ti mismo

No importa cuál sea nuestra situación, hay una persona importante que cuidar. Y esos somos nosotros. Debido a sus responsabilidades, ocho de cada diez cuidadores han sentido soledad o aislamiento7. Por lo tanto, para proporcionar la mejor atención posible, primero tenemos que cuidar de nosotros mismos, lo que puede significar cosas distintas para cada uno.

Materiales de apoyo

Si sientes que los cuidados proporcionados por ti o por un ser querido sobrepasan las expectativas de la relación, podrás encontrar consejos útiles para sobrellevar el día a día con EM en nuestro sitio web.

Referencias:
  1. Employing a professional carer or personal assistant. Available at: https://www.nidirect.gov.uk/articles/employing-a-professional-carer-or-personal-assistant. Last accessed:December 2017. 
  2. Who is a carer? Available at: http://www.sabp.nhs.uk/advice/carers/whoisacarer. Last accessed: December 2017.
  3. Caregiving in the US. Available at: http://www.caregiving.org/wp-content/uploads/2015/05/2015_CaregivingintheUS_Final-Report-June-4_WEB.pdf. Last accessed: December 2017.
  4. Facts about carers. Available at:https://www.carersuk.org/for-professionals/policy/policy-library/facts-about-carers-2015. Last accessed: December 2017.
  5. How do different cultures take care of seniors? Available at: https://www.aplaceformom.com/blog/10-10-16-how-different-culturestake-care-of-seniors/. Last accessed: December 2017.
  6. Prepared to care? Available at: http://www.carersweek.org/media/k2/attachments/Prepared_to_Care_FINAL.pdf. Last accessed: December 2017.
  7. Alone and caring. Available at: https://www.carersuk.org/for-professionals/policy/policy-library/alone-caring. Last accessed: December 2017.