Control de los síntomas físicos de la EM

Cuando hablamos sobre los síntomas físicos de la EM nos referimos a síntomas que no son problemas emocionales o problemas de cognición (pensamiento y memoria). Aquí puedes ver algunos ejemplos de los síntomas físicos que pueden experimentar las personas que tienen EM. Tu médico o enfermero/a querrán hacer un seguimiento de cómo estos síntomas están evolucionando con el paso del tiempo. Utilizarán esta información para decidir si se necesitan buscar nuevas formas de tratar tu EM, tales como un tratamiento para ralentizar la progresión de la EM o para tratar tus síntomas.

Datos generales

Es importante acudir con regularidad a la consulta de tu médico o enfermero/a para que puedan hacer un seguimiento de tus síntomas y para comprobar si están mejorando o empeorando.

  1. Al igual que comprobar qué está pasando en tu cerebro, esta es una forma útil de ver cómo está funcionado tu tratamiento.
  2. Tú eres el verdadero experto en EM y eres una parte vital de estas citas.
  3. Tu médico o enfermero/a te preguntarán sobre tu vida diaria, sobre cómo te sientes y si has estado experimentando algún síntoma. También examinarán tus reflejos y lo bien que puedes moverte, hablar, ver, pensar, y cómo te sientes.
  4. Recuerda ser honesto, no tengas miedo de decir cómo te sientes y comenta cualquier duda que puedas tener. 
Seguimiento de tu movilidad

Algunas personas que tienen EM pueden tener problemas para caminar debido a problemas de equilibrio, debilidad muscular o temblores. Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer, pero con el paso del tiempo, pueden empeorar de forma gradual. Es posible que tu médico o enfermero/a quieran hacer un seguimiento de estos problemas para ver si empeoran y para saber si el tratamiento está funcionando. 


La forma de hacerlo es midiendo y registrando tus problemas de movilidad y la escala utilizada con más frecuencia por médicos o enfermeros/as de EM se llama Escala ampliada del estado de discapacidad (Expanded Disability Status Scale, EDSS). Se puede utilizar para evaluar cómo está progresando la EM midiendo tu capacidad para realizar ciertas cosas, por ejemplo, si eres capaz de caminar una distancia determinada. Tu médico o enfermero/a pueden hacerte una exploración física y preguntarte cómo te encuentras y qué eres capaz de hacer. 


La EDSS se compone de una escala que va del 0 al 10. Una puntuación de 0 indica sano, función normal, mientras que una puntuación más alta refleja un aumento de la discapacidad y del deterioro: 

EDSS

Aunque la escala pueda parecer un poco inquietante ya que incluye todos los niveles de discapacidad, con el tratamiento adecuado la mayoría de las personas nunca llegan a las puntuaciones más altas asociadas a la EM en fase avanzada. 


Aunque es probable que tu médico o enfermero hagan un seguimiento de tu puntuación de la EDSS, tú también puedes calcular, hacer un seguimiento y comprender tu propia puntuación de la EDSS en menos de 10 minutos con esta práctica herramienta en línea.

Control de la función del brazo y de la mano

La forma en la que actualmente se utiliza la escala EDSS a menudo implica que principalmente se centra en la discapacidad en las extremidades inferiores. Sin embargo, existe una prueba, denominada Prueba de nueve agujeros y clavijas (9-Hole Peg Test, 9-HPT), que mide la destreza de las extremidades superiores. 


La prueba consiste en analizar lo bien que puedes utilizar tu mano dominante y la no dominante para llevar a cabo una tarea particular. Es bastante sencilla y dura unos 10 minutos. Tu médico controlará cuánto tardas en coger 9 clavijas, colocarlas en 9 agujeros y, después, volver a quitarlas. 


Al igual que con la EDSS tu médico o enfermero/a harán un seguimiento de estas puntuaciones para ver cómo están cambiando tus síntomas y las utilizarán para evaluar cómo se está tratando la EM. 

Seguimiento de mis síntomas de EM

Recuerda, nadie sabe mejor que tú cómo te sientes. Sin embargo, puede ser difícil ser consciente de cómo los síntomas de la EM están evolucionando con el paso del tiempo, o incluso a lo largo del día. Por eso es una buena idea llevar un registro de tus síntomas ya que esto te ayudará a ti y a tu médico o enfermero/a a controlar la EM más de cerca. Puede ser buena idea que anotes cuándo experimentas síntomas y cualquier cosa que pudiera causarlos, como por ejemplo si estás tomando algún tratamiento. Esto puede ayudar a tu médico o enfermero/a a saber si tus síntomas se deben a la EM, al tratamiento, o alguna otra cosa. 

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