Movilidad y visión

Hay muchos síntomas asociados a la EM, pero eso no significa que experimentarás todos. Puede que solo te afecten unos síntomas, puede que vayan y vengan, que solo los experimentes durante una recaída [Enlace a: definición de recaída en el glosario] o que su gravedad cambie con el paso del tiempo.

 
Los síntomas físicos pueden dificultarte desplazarte, realizar tus actividades diarias y con el paso del tiempo pueden afectar a tu independencia. A continuación, mostramos los síntomas físicos más frecuentes de la EM y cómo pueden manejarse día a día. Si deseas obtener más información sobre el tratamiento a largo plazo de la EM, consulta nuestra sección de tratamientos modificadores de la enfermedad (TME) [Enlace a: página de TME]. 
 

Movilidad

Estar de pie y caminar es muy complicado para tu cuerpo y existen diferentes funciones implicadas. Hay pocos síntomas de la EM que pueden dificultar que te desplaces, como problemas de equilibrio, mareos, debilidad muscular, espasmos y rigidez. 

Problemas de equilibrio

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Una serie de síntomas que pueden afectar al equilibrio, aumentar tu riesgo de caídas, tales como la rigidez muscular, los temblores y el dolor; en las siguientes secciones hablaremos de ellos con más detalle. Los problemas de equilibrio pueden causar malestar, pérdida de confianza, pero también pueden provocar una lesión, dolor y pérdida de independencia. 


Espasmos y rigidez

balance
La rigidez puede hacer que tus músculos estén más rígidos y te cueste más moverlos. Cómo la rigidez muscular afecta a tu capacidad para realizar ciertas tareas depende de los músculos afectados. Puede resultarte difícil realizar movimientos más delicados o incluso puedes tener problemas para caminar. 


Los músculos también pueden sufrir sacudidas de una forma incontrolada, conocidas como espasmos. Pueden suceder de forma repetida y pueden causar dolor. También pueden suceder durante la noche lo que dificulta que tengas un descanso total. 


Temblores

tremors
A veces, las personas experimentan un temblor incontrolado, que puede ser repetitivo, pero también puede ser irregular e impredecible. Pueden ser pequeños movimientos o mayores y pueden hacer que sea muy complicado realizar las tareas diarias. A la mayoría de las personas con EM que tienen temblores les aparecen cuando quieren hacer algo. Por ejemplo, cuando quieres coger algo y puede ser peor cuanto más cerca estés del objeto. 

Debilidad muscular

muscle
Las personas que tienen EM pueden experimentar debilidad muscular (falta de fuerza) en una o ambas piernas. La EM puede dificultarte que muevas los músculos, haciendo que te sientas débil. La debilidad muscular en las piernas puede dificultarte la capacidad para caminar y hacer que tengas más posibilidades de caerte. También puedes experimentar debilidad en otros músculos, como los que controlan los intestinos. 
 

Manejo de los problemas motores y de movilidad

Los problemas de movilidad pueden tratarse con enfoques diferentes y cada uno se debe ajustar a los problemas y necesidades de cada persona. Es mejor que hables con tu médico o enfermero/a sobre esto antes de que inicies algún tratamiento.

mobility
 
Tu médico o enfermero/a pueden probar distintos tratamientos como: 

  • Fisioterapia: un tratamiento que utiliza métodos físicos como masaje, tratamiento con calor y ejercicio.
  • Terapia ocupacional: utiliza determinadas actividades para ayudar a las personas a recuperarse.
  • Crioterapia: Método curativo que se fundamenta en la utilización del frío o las bajas temperaturas.
     

Existen una serie de los dispositivos que pueden ayudar a mejorar los problemas de movilidad y hacer que te resulte más fácil desplazarte, desde collarines, bastones e incluso piernas biónicas (a veces denominadas exoesqueletos). Habla con tu médico o enfermero/a sobre las opciones que crees que podrían ayudarte. 


Algunos de los síntomas se pueden tratar con una serie de tratamientos y fisioterapia. Por ejemplo, la espasticidad, o rigidez de las extremidades y la molestia que esto puede causar. 

Trastornos visuales en la EM

Tener problemas de visión puede ser una experiencia aterradora y estos problemas son relativamente frecuentes en las personas que tienen EM. La EM puede causar neuritis óptica, que se produce cuando el nervio óptico [Enlace a: definición de nervio óptico en el glosario] se inflama. La EM también puede afectar a los ojos causando problemas en el movimiento del ojo. 


La neuritis óptica [Enlace a: definición de neuritis óptica en el glosario] puede causar visión borrosa y, en algunos casos, la pérdida completa de la vista. A menudo se ve afectado un solo ojo, pero puede afectar a ambos. La visión tiende a empeorar durante unos días a una semana, pero para algunas personas puede ser mucho más rápido. Si tienes neuritis óptica puedes experimentar: 

 

  • Visión borrosa o un punto ciego en el centro del campo de visión.
  • Colores que aparecen más oscuros o desteñidos.
  • Destellos de luz cuando mueves los ojos.
  • Dolor, especialmente cuando mueves los ojos.

Los problemas de movimiento ocular suelen implicar que tus ojos no puedan moverse con facilidad o que estén desalineados. Esto puede dar lugar a visión doble, que también implica problemas tales como náuseas y vértigo, así como problemas de coordinación u otras cuestiones relacionadas con el equilibrio. 

Manejo de los problemas de visión

La neuritis óptica y los problemas de movimiento ocular están causados por inflamación [Enlace a: definición de inflamación en el glosario] y a menudo desaparecen cuando la inflamación [Enlace a: definición de inflamación en el glosario] remite, por lo que es posible que no necesites tratamiento. Si los síntomas son particularmente graves, tu médico o enfermero pueden recetarte un ciclo de corticoesteroides [Enlace a: definición de corticoesteroides en el glosario] que puede ayudar a acelerar la recuperación. 


Si tienes problemas de visión doble, hay formas en las que puedes reducir su impacto como llevar un parche en un ojo o gafas con cristales que reajustan las dos imágenes. También existen tratamientos que tu médico o enfermero/a pueden recetarte y que te pueden ayudar si experimentas movimientos oculares involuntarios. 

Enlaces útiles