Antonio Yusta
Antonio Yusta

Alteraciones esfinterianas en la Esclerosis Múltiple

Dr. Yusta

INTRODUCCIÓN

Las alteraciones esfinterianas en pacientes con esclerosis múltiple, van a estar relacionadas a un trastorno más amplio del sistema nervioso como es el trastorno del sistema nervioso autónomo. Esta parte del sistema nervioso es la que regula de manera inconsciente y automática, la temperatura la función cardíaca, la función intestinal y, tiene un papel primordial en el control esfinteriano y el funcionamiento sexual. 

El control del almacenamiento de la orina y su evacuación, es muy complejo y están involucradas estructuras del cerebro, del tronco cerebral y de la médula espinal. Debido a que se necesitan tantas estructuras, cualquier lesión en alguna de ellas va a producir trastorno del control esfinteriano.

Este trastorno va a ser el primer síntoma de la EM entre un 5 y 10% de los pacientes. Al principio este trastorno es episódico. Sin embargo, a lo largo de la evolución de la enfermedad lo van a sufrir el 90% de estos enfermos, lo que les va a restringir mucho su vida social. 

Las placas de desmielinización que se localizan en el tronco del cerebro (protuberancia) y en la médula espinal, van a producir una vejiga hiperactiva. Ésta se caracteriza porque pocas cantidades de orina ya van a estimular la contracción del músculo de la vejiga que se llama músculo detrusor. El paciente lo notará porque tiene “urgencia urinaria”. Cuando tiene ganas de ir al baño, lo tiene que hacer rápidamente ya que si no tiene fallo en el control. Además cuando llega al baño solo evacua una pequeña cantidad de orina. 

TIPOS DE ALTERACIÓN

Cuando la persona con EM sufre de espasticidad (aumento del tono muscular), también tendrá dificultad para relajar el esfinter urinario (lugar por donde sale la orina desde la vejiga hacia la uretra) y la orina no podrá ser vaciada de la vejiga. Si se junta una contracción del músculo de la vejiga y al mismo tiempo del esfinter, se producirá un retorno de la orina (reflujo) hacia los uréteres (conductos que comunican los riñones con la vejiga). Este reflujo es muy peligroso porque favorece las infecciones de repetición y pueden llegar a lesionarse los riñones de manera definitiva.  

Menos frecuente es lo contrario, la falta de tono o debilidad del músculo de la vejiga Esto dará lugar a que se dilate la vejiga y que el/la paciente tenga escapes de orina sin notarlo y sin notar la necesidad imperiosa de ir al baño.

En cualquiera de los dos casos, la poliuria (orinar muchas veces a lo largo del día) va a ser uno de los primeros síntomas. Este aumento de la frecuencia de ir al baño es más por la noche (nicturia), lo que provoca una falta de descanso. 
El grado de intensidad de las alteraciones esfinterianas, va a estar muy relacionado con las dificultades motoras y sensitivas de los miembros inferiores. 

Al contrario que las lesiones medulares traumáticas, en las producidas por la EM, las alteraciones del control urinario, van a ser más frecuentes en los varones que en las mujeres. 

TRATAMIENTO Y MANEJO

Para el correcto tratamiento y evaluación del tipo de trastorno esfinteriano, se deberán hacer pruebas urodinámicas por parte de los urólogos. Estas pruebas darán la información de que grado de peligro hay de que haya un reflujo hacia los riñones y las consecuencias que conlleva. 

El tratamiento de la disfunción esfinteriana debe  de dirigirse a mejorar la sensación de “urgencia” urinaria y a relajar el esfinter urinario para que se pueda eliminar la orina de la vejiga hacia los uréteres.  En ocasiones el paciente se tendrá que autosondar, con el entrenamiento adecuado, es un método muy sencillo que le va a permitir al paciente hacer una mejor vida social y va a evitar muchas infecciones derivadas de estos problemas urinarios. 

La disfunción del esfinter anal es mucho más rara. La más frecuente es el estreñimiento pertinaz por aumento del tono de dicho esfinter. La dieta rica en fibras, beber abundantes líquidos y la toma de laxantes suaves; pueden mejorar este síntoma.     La falta de control puede ser muy engorrosa para el paciente. Cuando el esfintrer anal está con muy poco tono se pueden emplear tampones especiales para evitar la pérdida de heces y estimuladores de las raíces sacras. 

Los programas de rehabilitación del suelo pélvico han demostrado su utilidad en mejorar el tono muscular de los músculos implicados en el control esfinteriano. 

Dr. A. Yusta Izquierdo